jueves, enero 20, 2011

A veces hay calma en las tormentas

Perdón poesía, por creerte algo serio,
por pensar que solo la rima te satisface,
que solo puede doler un corazón en llamas,
que solo el gris cabe en tu paleta y en tus pinceles.

Este tiempo sin vos, poesía, cambie mi tipografía.
Ya no escribo más en mayúscula imprenta
y aprendí a abrir los signos de interrogación,
quizás de una manera un tanto neurótica.

Me abrigó la ciencia ficción con esquemas increíbles
incorporé los pársec a mis mediciones
y ahora no me parecen tanto
los años luz que nos separan.
Casi te diría que no hay nada
que me alegre tanto como imaginarme
un Deus ex machina de positrones
con una hipótesis de lógica ajustada.

Sigo teniéndole miedo a los nombres propios,
y vivo teniendo ataques de vergüenza ajena,
principalmente de la gente que rapea en la calle
o las viejas que buscan cómplices de su indignación.

No le llamaría un fracaso a este plan
de volverme una tarde de otoño,
porque cuando era chico quise ser arqueólogo
y sin querer me rodeé de cultura muerta
con músicos de jazz y Big band
que jamás hubiese conocido
sino fuese porque ser humano
es vivir haciendo vínculos.

Y cuando tomo whisky a la noche
no me siento en una comedia
ni interpretando un papel que me quede grande
solo, quizás, y siendo un poco honesto
me parezca algo pedante
el deseo
de prenderme un cigarrillo
y querer completar la escena.

Y a veces siento que debo pedir perdón
o permiso,
por mi barba o por mis libros
o por tocar tan mal la guitarra.
Si vieses que duros que son, poesía,
cuando uno está cómodo siendo uno
sabiéndome que debo mucho
recordándome que no olvido nada.

Perdón poesía, por creerme algo serio,
por pensar que solo la rima me satisface,
que solo puede doler un corazón en llamas,
que solo el gris cabe en mi paleta y en mis pinceles.

miércoles, septiembre 08, 2010

Rebelión de hombros

Siguiendo con la "Quote Week"

Finalmente, en la página quinientos uno de la edición de Grito Sagrado, Francisco D'Anconia le dice a Hank Rearden:
"-(...)si viera a Atlas, el gigante que sostiene al mundo sobre sus hombros, de pie, corriéndole la sangre por el pecho, con las rodillas dobladas y los brazos temblorosos, intentando hacer acopio de sus últimas fuerzas, mientras el globo pesa más y más sobre él, ¿qué le diría que hiciera?
-Pues... no lo sé. ¿Qué... podría hacer? ¿Qué le diría usted?
-Que se rebelara."

"CON RAZÓN", grité en el colectivo, "POR ESO EL LIBRO SE LLAMA 'LA REBELIÓN DE ATLAS'". Acto seguido me escondí atrás del libro porque mucha gente del colectivo me miraba. En ese momento de introspección, mientras huía del estupor de la gente, me puse a pensar que el libro en idioma original se titula "Atlas Shrugged", es decir "Atlas se encogió de hombros".

Ahora (( siganme y no los voy a defraudar... mucho )), No es lo mismo rebelarse que encogerse de hombros. Capitán Obvio aparte, la rebelión encierra un propósito, una actitud desafiante ante ((ante... ante... ante... )) una filosofía de vida que no compartimos y el mismísimo acto de rebelarse es un golpe a ese estado. Si, ya sé, el medio es el mensaje, está por todos lados.
Pero en cambio, encogerse de hombros supone una actitud desinteresada, un "que me importa". Si bien hay un juego de palabras interesante (( Atlas se encoge de hombros cuando justamente tiene a la Tierra posada en ellos )) la frase me suena a apatía.

En los dos casos Atlas deja la carga, en los dos casos que Atlas deje la carga es un fin al status quo, la Tierra está librada a su suerte. Pero en la versión española Atlas tiene cara de James Dean, parece sonreír triunfante al quitarse el peso de su espalda. En la versión original, Atlas tiene cara de nada, está pensando en otras cosas. He couldn't care less.

lunes, septiembre 06, 2010

De coger ni hablemos

"El miedo sigue desviando la aguja de nuestros compases, en toda mi obra no he sido capaz de escribir ni una sola vez la palabra ‘concha’, que por lo menos en dos ocasiones me hizo más falta que los cigarrillos."

Julio Cortazar, Último round.

miércoles, septiembre 01, 2010

¿Cazar dragones en los ojos de las princesas?

Volvíamos de Mar Del Plata, después de un trámite que se extendió más de la cuenta. Manteníamos el buen humor, pero había algo en el ambiente, algo debajo de cada palabra, que denotaba cansancio y pesadez.

Salimos después de tomarnos el último de una interminable lista de cafés, rogando que nos mantenga despiertos y que limite el cabeceo a niveles aceptables. Adelante iba el padre de Andrés, en el coche sano y nosotros íbamos siguiéndolo con cautela en el resucitado Polo que tenía más puentes eléctricos que neuronas nosotros por sentirnos seguros en él. La noche ya se había desplegado en la monotonía de la llanura de Buenos Aires y, salvo por un ruido que ni tres mecánicos pudieron identificar de donde provenía, no se escuchaba nada. El silencio de la cabina tenía escrito "sueño" en cada una de sus moléculas.

Mientras se refregaba los ojos, cosa que me ponía por demás nervioso, Andrés me dijo de poner un tema en su iphone, que tiene un parlante escondido que suena mal, pero peor era seguir a oscuras ((NdE: Es curioso que seguí escribiendo con la plena conciencia de que "sin sonido" no es a "oscuras", pero la sinestesia a veces me gana e intuí que lo más correcto mantener el error para transmitir mi idea. A las personas normales, mis disculpas. )) Tras una rápida inspección por su biblioteca musical, me di cuenta que estaría difícil compartir alguna canción a gusto, así que le pregunté que querría escuchar que no fuese ni Mario Luis, ni Manu Chao, ni Bob Marley y/o esas bandas de reggae zionistas que escucha él.

Tras un segundo de meditación me dijo que pusiese Artista: Massive Attack; Tema: Teardrop. "Es el de House", me dijo como si estuviese seguro de que esa era la razón para escucharlo. Yo, hasta el dia de hoy, no saco bien de donde es el tema de House, pero bueno, en ese momento no me importó mucho.

Me gustó el "órgano de cámara" que suena de fondo y la voz de la que canta, por dios, quedé embelesado al instante. Pero lo que me descolocó, lo que me dejó flotando en un mar de ideas, fue la frase "teardrop on the fire".

Yo sé que el peso que tienen las frases se lo ponemos nosotros. He escuchado gente repetir frases de los Redonditos de Ricota o de Andrés Calamaro como si fuesen sagradas escrituras e injustamente las creí huecas. A las personas. Cuando en realidad, lo hueco está en las palabras y son las personas las que las llenan de contenido. (( Bueno, quizás las personas sean huecas y así todo en la vida, pero me alejo de mi punto, si es que empecé a escribir con algún propósito en mente )).

La imagen mental de una lagrima cayendo en el fuego fue demasiado para mi cerebro. Habremos escuchado ese tema 25 veces mientras nos acercábamos cada vez mas a Lanús pero creo que yo no lo escuchaba. Mi mente seguía masticando esa perfección, ese diamante que era concebir la tristeza y la pequeñez de la lágrima y la alegría y voracidad del fuego en solo cuatro palabras. No sé nada de la belleza del arte y no sé nada de apreciación musical, pero mierda que se merece un premio...

Me pasa que escucho ese tema (( porque me bajé la discografía de Massive Attack, yo, cebado )) y no puedo evitar dejar de prestar atención al resto de las cosas cuando aparece ese "teardrop on the fire". Pocas frases tuvieron ese efecto en mi.
Pocas cosas.

lunes, agosto 30, 2010

Al amor profundo hay que desenterrarlo

My mind is grey... like the city



Yo no quiero ser el Fantasma del Asma de nadie, ni siquiera el propio, porque ¿qué excusa le pondría a mi Vida Querida al decirle que soy un Muerto Entuerto Sin Puerto Roberto?.

¡Ay Vida Querida!, no vaya a ser que seas vos la que quiera que sea un Fantasma del Asma.

Bring it on cause I'm no victim

miércoles, agosto 25, 2010

El día después de mañana

No sé si es lo que estoy comiendo o lo que estoy leyendo, pero en el sueño el tipo caminaba por un barrio bombardeado por la Guerra, parecido a un ghetto judío que vi en un documental. La nieve le atacaba el rostro, aunque no sé muy bien si era que nevaba o si había nevado y era el viento el que levantaba la nieve de los autos destrozados que había a los lados de la calle. Él iba vestido con un sobretodo inmenso, gris también, como la nieve y los edificios. Con una mano se sostenía la capucha que le tapaba casi toda la cara y con la otra mantenía el cuello cerrado.

Parecía que se estaba llevando a rastras a si mismo, que el viento que lo detenía no era otra cosa que su voluntad de no seguir y sus manos sosteniéndolo en alto y avanzando eran su obstinación por no detenerse. No había nadie mas. No parecía existir nadie mas. Solo ese tipo caminando, enterrando sus pies en nieve oscura, adentrándose en esa ruina de ciudad, avanzando en linea recta.

En el instante en que me percaté de un brillo de fogata en los edificios, el tipo ya se encontraba en una habitación no muy grande, sentado frente a una mesa de restaurante italiano, con mantel blanco y rojo a cuadros. No había otro color en esa habitación pequeña, en ese mundo de nieve y viento, mas que ese rojo fuerte del mantel. Encorvado, con los codos apoyados en la mesa, el tipo tenía la cabeza gacha, recuperando las energías. Me pregunté a quien esperaría, si acaso ese restaurante era un punto de encuentro en la desolación.

Lo inmóvil de la escena me hizo comprender que él estaba cansado a mas no poder, que eso era un safe haven, que tenía la cabeza gacha porque miraba aquel rojo del mantel porque no existía en ningún otro lugar de ese mundo. Caí en cuenta de que no vendría nadie más a ese restaurante,

El viento comenzó a soplar y los muebles que lo rodeaban se volvieron nieve. Sus brazos, automáticamente asumieron la misma posición que antes y lentamente se incorporó y comenzó a avanzar. El mantel duró un segundo pegado a su pecho por la fuerza del viento, antes de volar entre la nieve que lo devoraría cuando toque el suelo.

La misma calle, el mismo paisaje y el conocimiento de que no va a haber mas manteles italianos para resguardarse de aquel viento que se hacía cada vez mas fuerte.

lunes, agosto 23, 2010

Versos sonámbulos

I close my eyes, I just can't sleep...



Ella me ha dicho
que sangremos
por lo bajo,
que hemos caído

que sangremos,
por lo bajo
que hemos caído

Ella me ha dicho
por lo bajo
que hemoglobina
es lo que sobra
cuando me hace falta

Where have you gone again, my sweet?

jueves, agosto 19, 2010

Lo ínfimo es tan importante como lo ídem

- Soy un hijo de puta- solté entre dientes en el viento frío de la madrugada y refugié mi cuello levantando los hombros, dejando que el saco me abrigue un poco mas la nuca.
- Ja ¿Por qué lo decís?- preguntó Ezequiel, soltando las palabras muy lentamente. Lo miré desde abajo, con ira, quizás sintiendo que nadie debía haber escuchado esa pregunta. Pero él parecía ignorarme. De no conocer su voz, jamás hubiese pensado que había sido él quien había hablado. Masticaba un chicle y tenía un vaso vació en la mano, apenas sujeto por sus delgados dedos. Sin decir una palabra volví mi vista al vacío de quince pisos e intenté enderezarme. Los codos me dolían de soportar mi peso en la baranda del balcón y el rocío había hecho que el metal resbalara, por lo que casi perdí el apoyo de mis brazos al erguirme y tuve que buscar el equilibrio dando manotazos.
Ezequiel no pareció percatarse de mi movimiento brusco y desesperado. Él también tenía los codos sobre la baranda pero apoyaba su espalda en la pared del balcón, mirando hacia el interior del departamento. Me incorporé recuperando mi actitud aburrida y emulé su postura.
- Alta joda, eh- me dijo con la misma lentitud de antes, y corroboré que había escuchado bien su voz hacía un instante y de paso que él estaba borracho.
- Mmmseh.- le dije denotando sueño y lo miré por encima de mi hombro. No conseguí reacción de su parte, seguía con los ojos fijos en la cortina que separaba el interior del departamento del balcón donde estábamos parados. Sus ojos cosidos a la cortina, el mascar frenético del chicle y el movimiento nervioso de su pie izquierdo le conferían un aire un tanto angustiante. Enfermizo.
- ¿Qué?- me preguntó mirándome por primera vez, como saliendo de un trance. Tenía los ojos vidriosos y colorados, pero su mirada era la de un ser consciente e inteligente. Le examiné la cara de cansancio y me tomó por sorpresa que siguiese esperando la respuesta a su pregunta.
- ¿Por qué soy un hijo de puta?- pregunté sin saber que era lo que quería saber.
- ¿Eh? No, no- me negó enérgicamente con la mano que sostenía el vaso.- ¿Qué dijiste recién, cuando yo dije algo?- quiso saber ladeando un poco la cabeza.
- Nada,- respondí en un balbuceo.- Solo dije "si"- Me resultó extraño tanta duda por un monosílabo, lo que me hacía pensar que Ezequiel no había estado en sus cabales desde hacía rato y recién en ese instante aterrizaba en la realidad.
- ¿Y yo qué había dicho?- dijo serio y preocupado.
- "Alta joda"- le respondí extrañado. Cuando terminé de hablar lo miré frunciendo el ceño, buscando entender algo que ninguno de los dos comprendía. ¿Qué estaba pasando ahí? ¿De qué estábamos hablando? Ezequiel ya no me prestaba atención. Miraba al cielo , que a quince pisos del suelo, seguía igual de oscuro y nublado.
- ¿"Alta joda"?, dios mio, que pelotudo.- dijo con una sonrisa y una película de neblina en los ojos. Echando su cabeza hacia adelante, despegó el cuerpo de la pared del balcón y se encaminó hacía el ventanal que hacía de puerta, pareciendo reflexionar cada paso que daba- Necesito más alcohol- dijo antes de que la luz, el humo y el ruido se lo tragasen.
Y no lo volví a ver nunca más en mi vida.

martes, agosto 17, 2010

Fiesta de bienvenida

Disculpame si me tomo la osadía
de rimar y en sintonía
a tu sugerente propuesta
te respondo con valía
que un NO es mi respuesta.

Seres consecuentes no abundan
entre tantas consecuencias
mas, si me tenés paciencia,
mi elección no deja dudas.

Cultivar y mantener amistades
no es una de mis facultades,
las palabras son letales
si no nacen con delicadeza.
Quizás parezca cobarde,
pero yo me juego la cabeza
que en aquella reunión el que sobra, arde.

Seré un tema desechable
entre tanta algarabía,
anhelarán que su estadía
sea eterna y yo sea aire
y si por mi fuese desearía
mas que nada que así sea.

Y así que al ser un paria,
nos salvo de la hipocresía,
tanto la suya, como la mía.
Sin ser adustas las sonrisas,
sin silencios poco sinceros.

Si me pesase la conciencia
será porque de esta divergencia
soy el que carga con la culpa,
pero es que así yo lo prefiero.
Así que, hasta luego,
besos y saludos de mi parte.

miércoles, agosto 11, 2010

Not canon

Fabián.
¿Por qué te tenés que dar vuelta ya? ¿Por qué no me das un segundo más, me dejás armar estas palabras? Fabián. ¿Cómo empiezo? ¿Por dónde arranco? Vení Fabián, sentate Fabián. Yo sé que la espera te tiene alerta pero no me mires así, con esos ojos de duda que carcomen hierro, con la boca hecha un tajo improvisado que resopla preguntas. Fabián, escuchame. Pero dejame acomodarme para desacomodarte, dame un instante para aceptar mi rol de mensajero, para poner en palabras lo incomunicable.
Fabián, te soy honesto. No sé que decir.
Quedate sentado, Fabián. Dejame que te sostenga antes de tiempo, mientras te retengo en la silla con mi mano izquierda en tu hombro. No empieces a sospechar. No te derrumbes. Fabián, no lo puedo decir de otra manera. El mundo ya cambió, pero ¿por qué siento yo la culpa?
Ya lo sabés Fabián, ya lo intuías. Pero lo tengo que decir.
Sin anestesia.
Se mató Érica, Fabián. Se mató Érica.

miércoles, agosto 04, 2010

Añadiendo un factor más a la causalidad de los días

Un gran invento es el programita que hace que mi iPod suene como despertador con una canción random cada mañana.
Obviamente tiene sus guachadas, como ayer que me cercenó el alma con Street Spirit, pero hoy puso The lemon song y buena onda. Como hacían los Pimpinela, ¿te acordás?


Buena onda.

martes, agosto 03, 2010

Crítica al característico caracter cítrico

Mientras ignoraba a Villavicencio en mi rumbo al trabajo, miraba lacónicamente por la ventanilla. Ahora que amanece mas temprano es posible despegar los ojos del libro y mirar a la ciudad que, entumecida y con sueño, no armoniza con la música que suena en los auriculares. Desde hace un tiempo, intento no prestarle atención a las publicidades que empapelan las paredes, más como un reto difícil de conseguir que como algo con propósito. En realidad, tiene su propósito, pero está sacado de una película y no creo que funcione, así que por eso mismo no va a funcionar. I'm my own worst enemy.

Llegando a Avellaneda, el tránsito nos detuvo un tiempo considerable en una esquina y no pude evitar mirar la publicidad de Tarjeta Naranja. Algo simple, letras predominando el cartel, lineas muy a lo Windows Vista coronándolas y una imagen de gente saltando feliz en el pie del anuncio.

Reparé en sus rostros y observé sus poses. Pretendían la felicidad, simulaban la algarabía. Aún así, había unos cuantos que no estaban tan felices como pretendía el anuncio. Y me puse a pensar que ninguno de ellos estaba realmente feliz, que les estaban pagando por hacer ese anuncio, que quizás nadie de ellos era parte de Tarjeta Naranja, que tuvieron que saltar entre extraños, simulando ser amigos, imaginando festejar algo, y que alguien los habrá arengado para que salten y el fotógrafo les habrá dicho "Una más, vamos, saltando un poquito más alto" y quizás, ahora, toda esa gente esté esperando un llamado para otro trabajo, pero no lo van a conseguir, porque su cara de felicidad no fue lo suficientemente buena y cada vez que vean ese cartel, cada vez que vean una Tarjeta Naranja...

Y me pregunto ¿Por qué lo pienso? ¿Por qué malgasto el tiempo pensando esas cosas, si carecen de profundidad?. Llego a la conclusión que lo pienso porque puedo, porque tengo el tiempo, porque si no sirviese de nada, no lo podría hacer, alguna utilidad ha de tener. Pero no la encuentro y cada día estoy más solo adentro de mi cabeza.

lunes, agosto 02, 2010

El hombre es una isla y todos somos lobos.

A cuarenta pasos de donde la oscuridad era total comencé a distinguir por donde caminaba. Paulatinamente los ojos se acostumbraron a la penumbra y la tenue luz de la luna tambaleándose en el cielo comenzó a proyectar sombras y contornos.
Gets me everytime it happens. De pronto ya no caminaba erguido, sino mas bien, de costado, tratando de adivinar o intuir si el próximo paso caería en barro estable o líquido. Los brazos, como una herradura, acariciaban las ramas, pidiéndoles permiso, apartándolas del paso. Contuve las ganas de echarme a correr y me senté en cuclillas con la espalda pegada a un árbol.

Entonces oí al río.

Me levanté fascinado y caminé con prisa hasta el borde del camino. Mas abajo corría el río envuelto en frío y negrura. Una espuma casi fantasmal se sujetaba de las orillas, simulando calma y lentitud, mientras que algunas ramas arrastradas por la corriente pasaban a toda velocidad y se perdían en los pliegues del agua. Respiré hondo y al exhalar, pude ver mi aliento condensarse frente a mis ojos. Preso de una felicidad primordial, me di vuelta y avancé lentamente, inmediatamente a tu lado. Reptábamos en las tinieblas, absorbíamos cada centímetro de bosque, dejábamos que la humedad nos cale los huesos, nos tatue el universo en las costillas. Con tu contorno en el rabillo de mi ojo derecho suspiré celoso y angustiado.

Si realmente estuvieses acá,
también te enamorarías
de la noche.

martes, julio 27, 2010

Like a cautionary tale

No te confundas.

Tus besos no me detienen.

Siempre voy a buscar el amor verdadero, el que se entrega completamente, el que se abandona para encontrarse. El amor que todo lo llena, sin sustitutos ni alternativas. El eterno, el limitless undying, el imborrable, el impoluto. El amor abnegado y exclusivo, ciego y obstinado.

El amor que quiero dar y recibir.



Que hipócrita me voy a sentir cuando, después de llenarme la boca con ideales y promesas, te abandone por ella.

jueves, julio 22, 2010

Lo bien que me sale el Homme

Cuando te vi
solo supuse que estabas
adormilado,
luego admití
que tus pasos no te llevaban
a ningun lado

Y en tu boca
se forman litros de baba
con casi nada
¿qué la provoca?
sin mas deseos que sueños
sin luminaria

Ya siento el desierto
subiendo por dentro
No hay lágrimas claras
Detrás del lamento

Y este espejismo
no oculta el abismo
de no sentir nada
como un paroxismo

Si nadie...
Nadie...
Nadie tuvo los labios
mas secos que yo

Presto atención
a las palabras timadas
¿Cómo es ser claro
sin cavilación?
Sin una duda, sin peso
ser un milagro

Prefiero callar
prefiero el ruido, la muerte
vivir sin rezo
y desestimar
el agua sucia que vierten
tus secos versos.

miércoles, julio 21, 2010

Percepción-Recuerdo.

La cola de la caja para clientes comunes avanzaba lentamente y en zigzag, a diferencia de los Platinium y los Gold Premium que hacían parecer nuestros minutos más largos en comparación. La calefacción al máximo, la gente entre humeda y molesta, el silencio lúgubre de la hora pico. Era lo malo del banco a esa hora, los días de lluvia. Ella se apoyó en mi pecho y me llenó la cara con su pelo. Resoplé y me miró divertida mientras me abrazaba.
- Salí, que hace un calor acá- le dije mientras apartaba mi cabeza de los hombros lo máximo que mi físico permitía.
- ¿Qué calor? Mira como tengo las manos- me dijo e inmediatamente puso sus garras congeladas en mi desprotegido cuello.
- ¡Dale, tarada!- Solté al sentir el escalofrío bajar hasta la mitad de mi espalda y me sacudí bruscamente. En mi forcejeo por liberarme de sus dedos fantasmas, mi codo derecho se incrustó en las costillas de una señora que también esperaba en la cola. - Perdone, señora, perdone- me deshice en disculpas y me volví hacia ella para fulminarla con la mirada mientras se hacía la que no me conocía y se reía por lo bajo, cubriéndose la sonrisa con su mano congelada.


- Es medio pelotudo el nene, eh.- le susurré en el oído y la abracé desde detrás. La giré suavemente para que pueda apreciarlo en todo su esplendor.
- Ay, por favor, no digas eso. No seas malo.- Me dijo indignándose como bien sabía hacer yo, cuando era mas correcto y considerado.
- No soy. Escuchalo un segundo.
El nene estaba parado entre las piernas de su papá, a tres personas de distancia de nosotros. Tendría, como mucho, cuatro años.
- Gol, gol, gol. Gol gol golgol gol. Gol.- repetía una y otra vez, variando la entonación pero con los ojos vacíos, sin prestar atención a lo que decía.
- Ay, tonto, quizás es enfermito y vos te estás burlando.- Dijo con su amor cristiano de domingo a la mañana.
- Sh, sh, escuchá...
- Gol gooool, gooooool. GOOOOOOL, goooool papito gooooool.-
Sofoqué una carcajada.
- Es glorioso.- le dije y me aparté de su oído para apoyar mi pera sobre su cabeza. Apenas se escuchaba a la gente pegada contra el vidrio completando transacciones, apenas se escuchaba la lluvia cayendo sobre toldos y paraguas. Me chistó dos veces para que vuelva a poner mi mejilla contra la suya. Respondí con la mirada perdida en el brillo del vidrio que nos separaba de las cajas.
-¡GOOL!- gritó de pronto el nene, con una voz impropia, de caverna y trueno.
No aguanté más y atiné a morderle un hombro para no reírme. Ahogó un grito de sorpresa y dolor, me pegó en la cabeza para que la suelte y escondió la cara entre sus manos buscando su rostro más serio. Yo me mordí el índice y respiré profundamente.

lunes, julio 19, 2010

Cheap Thrills

Terminábamos "Nadie tuvo los labios más secos que yo" y empezábamos "Sonreir es de hipócritas" cuando rompí una cuerda.

Mierda. Nunca me sentí tan Rock & Roll Niggah. Ahora, agarro y te toco "Little Wing" con el cable del mouse.

jueves, julio 15, 2010

Duermo para soñarla

Confío en la cultura de los humanos. Confío en que cada sentimiento se puede expresar de mil formas distintas y que mi bagaje de recursos artísticos para dar cuenta de mi estado de ánimo es solamente una opción de las millones existentes. Quiero decir, que cada canción, (( llamemosle canción, pero podría ser también película o poema o carta o palabra )) es un sentimiento a una persona en especial. Por eso es un bagaje. Cuando la asimilo, le pongo un cartel gigante con su nombre y siempre que suene esa canción va a ser su nombre con lo que siento por ella-canción y ella-persona. La canción sigue teniendo su nombre, la película sigue teniendo su sorpresa, el grafiti sigue teniendo su rebeldia. Su "its" y su "her", gracias castellano por hacerme más fácil la fusión de significado. Por eso el bagaje se hace pesado cuando es de dos y uno lo lleva solo. Cuando uno tiene que retrucar por el otro. Cuando tiene que llorar por el otro o reirse. ¿Qué es un glup sin respuesta? Confío en que la cultura me va a proporcionar canciones nuevas, películas nuevas, graffitis nuevos, expresiones idiomáticas, errores de archivo, reglas de mnemotécnica, asistencia a la autoayuda, giros lingüisticos y postales, et cetera. Que uno siga siendo "el muchacho" no tiene nada de extraordinario. Uno siempre se va a ver reflejado en el protagonista, porque uno es uno, no dos ni menos. Pero ella...

¿Por qué siempre ella?

miércoles, julio 14, 2010

Y yo en esta fiebre de espinas que no sangré

Underneath this smile lies everything


No sé si con todo esto me estoy ganando el cielo o si estoy pagando cuotas por adelantado del infierno. Either way, siempre es pagar, pagar y pagar.
Lo noto apagado
Lo anoto, ha pagado.

Life comes from within your heart and desire