miércoles, abril 08, 2009

There are worms in my bookshelf

Soy una persona con muchos problemas para leer textos desconocidos y no me refiero a los textos apócrifos de los gnósticos, duh. Si no hay una película que respalde a ese libro o el saber que alguien lo leyó y le gusto y sus gustos son muy parecidos a los míos, me cuesta muchísimo darle una oportunidad a ese texto... Es por eso que para el viaje a España solo me llevé dos libros que YA había leído (( y mas de una vez )) antes que un libro desconocido. Así no me llevaba ninguna sorpresa desagradable, ni tenía que forzarme a leer un "Código Da Vinci". Haber elegido un libro del que no tenía suficientes referencias y que me haya decepcionado hubiese hecho que ese libro pesase veinte mil veces mas y mas que seguro que el avión no caía en la isla de "Perdidos" (( dicho sea aparte y en relación a lo anterior, el hombre que traduce los nombres de las películas de Macanudo se formó en España )).
¿Es tan difícil o soy yo? Porque, ¡Dios!(( miren que educado, abrí y cerré los signos de pregunta y admiración )), ¡hay tantos libros por leer! Son millones y puedo apostar mis ojos a que mas del 80% de todos ellos pueden cambiar algo en mi, para bien, no como el "Código Da Vinci". Pero al llegar a la librería, al puesto de libros en una feria o a la biblioteca del departamento, mi mente se pone en Book-Nazi y no hay uno que pueda llegarme. Por ultimo, y si tengo la suerte, compro uno de esos clásicos de la literatura universal y listo. Nunca corro el riesgo de comprarme un autor danés de 1940 que escribía sobre pájaros sobre pararrayos. Ovidio y la re concha de su hermana.

Una vez mas, esta imagen esta aca porque sé que odian leer post demasiado largos

Una vez pensé en inscribirme en un circulo de lectores, pero me acorde cuando mi viejo se subscribió a Reader’s Digest y le llegaban libros recopilatorios de cuentos de autores de moda. ¡Dios, como odié esos libros! Y seguramente un circulo de lectores sería la misma mierda, añadido el bajón de tener que escuchar a Doña Clara que diría que el “Código Da Vinci” es sumamente provocativo y va en contra de los canones aceptados por la sociedad.
Así que, como rémora que soy, seguiré leyendo las sobras de mi novia y ocasionalmente de un amigo.
Muchachos, no dejen de leer, que yo cuento con ustedes.
Dios salve a Perón.

Nota del Editor: En este post se utiliza demasiado al "Código Da Vinci" para referirse a los textos llamados bestsellers que son asquerosos en cuanto a narración y/o/ae-ae contenido. Seguramente hoy día haya un libro que haya superado con creces la fealdad del "Código Da Vinci" y con suerte sea una tetralogía. Yo tengo fe en la humanidad.

Etiquetas de esta entrada: motocicletas, vacaciones, otoño

No hay comentarios.: